Estudios recientes indican que los patrones de sueño se modifican significativamente después de los 60 años, llevando a muchos adultos mayores a despertarse antes de lo habitual. Especialistas han investigado el horario óptimo para levantarse en la tercera edad, buscando mejorar la calidad del descanso y el bienestar general. Si bien no existe una hora universalmente ideal, los expertos sugieren que ajustarse a un horario regular, incluso despertándose temprano, puede ser beneficioso. La clave reside en sincronizar el despertar con el ritmo circadiano individual y las necesidades personales. Un despertar constante a la misma hora ayuda a regular el sueño y promueve una mayor sensación de energía durante el día. Se recomienda complementar un horario regular con una buena higiene del sueño, incluyendo una dieta equilibrada y ejercicio moderado.
