El exjuez de instrucción Hervé Lehman critica el discurso recurrente sobre la falta de recursos en la justicia francesa, especialmente tras la reciente muerte de Lyhanna. Lehman argumenta que esta justificación sirve frecuentemente como una cortina de humo para evitar asumir la responsabilidad individual de los magistrados. Señala que invocar la falta de medios permite a la justicia mantener sus métodos operativos sin cambios sustanciales. El juez emérito considera que el foco debe estar en la rendición de cuentas individual y no en la mera mención de limitaciones presupuestarias. Esta crítica surge en un contexto de creciente preocupación por la eficacia y la transparencia del sistema judicial francés. Lehman sugiere que la verdadera solución reside en abordar las fallas internas y mejorar la responsabilidad profesional de los jueces. Su análisis invita a una reflexión profunda sobre las causas y las consecuencias de las deficiencias en la justicia.