Jack Welch, ex-CEO de General Electric durante dos décadas, era conocido por su franqueza y dureza en la gestión. Su apodo, "Neutron Jack", provenía de su implacable política de despidos masivos. Welch implementó un método de gestión basado en tres etapas centrales: recompensar a los empleados de alto rendimiento, despedir a los de bajo rendimiento y motivar a los demás a mejorar. Esta estrategia buscaba optimizar la eficiencia y la productividad dentro de la empresa. Su enfoque, aunque efectivo para algunos, generó controversia y críticas por su impacto en la estabilidad laboral. El legado de Welch sigue siendo debatido como un modelo de liderazgo radical y sin concesiones.