El concepto de "Hijrah" (hégira), originalmente asociado al viaje físico del Profeta Muhammad desde La Meca a Medina, ha evolucionado con el tiempo. Según una tradición relatada por Bukhari, tras la conquista de La Meca, la hégira como migración física cesó, dando paso a la "jihad" y la importancia de la intención. La Hégira, por lo tanto, se reinterpreta como un proceso continuo de transformación personal y espiritual. El inicio del año nuevo islámico, el Muharram, conmemora este evento fundacional. Esta reinterpretación enfatiza la lucha interna contra las malas inclinaciones y la búsqueda de la mejora personal como formas contemporáneas de "Hijrah". La intención sincera se considera ahora un componente esencial de la práctica religiosa. La Hégira, en su sentido moderno, representa un compromiso continuo con la fe y la moralidad.
