Una granja en Cork, Irlanda, ha llamado la atención por sus innovadoras prácticas de bienestar animal destinadas a sus búfalas, productoras de mozzarella. Entre estas prácticas destaca un rascador mecánico diseñado específicamente para aliviar a los animales. La mozzarella de búfala, un queso italiano tradicionalmente producido en Campania, se está produciendo ahora con éxito en Irlanda. La calidad del queso depende directamente del bienestar de los búfalos, lo que ha impulsado a esta granja a invertir en su comodidad. Este enfoque inusual ha generado interés en la industria láctea y en los consumidores preocupados por el origen de los alimentos. La granja busca destacar la importancia de un trato ético hacia los animales en la producción de alimentos de alta calidad.