Las heladerías están implementando pantallas táctiles para agilizar el proceso de pedido, reduciendo la interacción directa con el personal. Esta medida implica que los clientes seleccionarán sus sabores y opciones directamente en estos dispositivos, eliminando la necesidad de comunicar sus preferencias verbalmente. La iniciativa busca optimizar el servicio, especialmente en establecimientos con una amplia variedad de sabores. Aunque podría mejorar la eficiencia, algunos lamentan la pérdida de la experiencia tradicional de ser atendido por un empleado. La tendencia refleja una creciente digitalización en el sector de la hostelería. Se espera que esta adaptación se extienda a otras heladerías, modernizando la forma en que se adquieren los helados.