Debido a la actual ola de calor, el Instituto Nacional de Seguridad Sanitaria de los Productos Agrícolas (INSSPA) ha emitido un llamado urgente a reforzar las medidas de seguridad alimentaria. La alta temperatura puede aumentar el riesgo de proliferación bacteriana y deterioro de los alimentos, representando un peligro para la salud pública. El INSSPA enfatiza la importancia de mantener la cadena de frío, controlar las temperaturas de conservación y manipular los alimentos de forma adecuada. Se recomienda especialmente a los profesionales del sector alimentario extremar las precauciones. El objetivo es prevenir intoxicaciones alimentarias y garantizar la calidad de los productos ofrecidos a los consumidores. Esta advertencia busca minimizar los riesgos asociados a las condiciones climáticas extremas.