Los médicos advierten sobre el peligro de sufrir un golpe de calor incluso en días nublados, especialmente durante los periodos de alta humedad previos a la lluvia. La combinación de humedad y calor dificulta la evaporación del sudor, lo que impide que el cuerpo se enfríe eficazmente. Es importante estar alerta a cinco señales de advertencia: mareos, náuseas, dolor de cabeza, confusión y piel enrojecida y seca. La sudoración continua, aunque parezca contradictorio, es también una señal de alerta. Se recomienda mantenerse hidratado, buscar lugares frescos y evitar la actividad física intensa durante las horas más calurosas del día, especialmente en condiciones de alta humedad. La atención médica inmediata es crucial en caso de presentar cualquiera de estos síntomas.