Una campaña a nivel nacional se lanzará en el último trimestre de 2026 con el objetivo de fomentar la solicitud de menos sal y salsas al pedir comida. Esta iniciativa busca reducir el consumo de sodio en la población, anticipándose a la expansión del etiquetado Nutri-Grade en 2027. El programa se centra en empoderar a los consumidores para que hagan elecciones más saludables al comer fuera de casa y al comprar alimentos procesados. Se espera que la campaña incluya materiales educativos y promociones dirigidas al público. Las autoridades sanitarias consideran que la reducción del sodio es crucial para prevenir enfermedades cardiovasculares y otros problemas de salud relacionados con la dieta. La implementación de Nutri-Grade, un sistema de etiquetado frontal, complementará esta campaña al proporcionar información clara sobre el contenido de nutrientes en los alimentos. Se prevé que ambas medidas tengan un impacto significativo en la salud pública a largo plazo.
