El volcán Acatenango, popular entre turistas por sus vistas a las erupciones del Fuego, enfrenta daños debido a construcciones ilegales. Agencias de turismo obtuvieron permisos municipales para edificar cabañas en el volcán, actividad que no cuenta con la aprobación del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap). Esta entidad ha presentado denuncias formales ante las autoridades competentes. El Conap argumenta que las construcciones y el alto flujo de visitantes impactan negativamente el ecosistema volcánico. La situación plantea un conflicto entre el desarrollo turístico local y la protección ambiental del Acatenango. Se investiga la legalidad de los permisos otorgados por las municipalidades. La falta de regulación amenaza la sostenibilidad del volcán como atractivo turístico y su integridad ecológica.
