Expertos en el sector inmobiliario griego advierten sobre un aumento significativo en los precios de los alquileres. Este incremento se atribuye a una combinación de factores, incluyendo el auge de las plataformas de alquiler turístico como Airbnb, el programa de Golden Visa y la limitada oferta de nuevas construcciones. La falta de regulación efectiva y el incremento de la demanda, especialmente en zonas turísticas, están exacerbando la situación. Se señala que la proliferación de alquileres vacacionales reduce la disponibilidad de viviendas para residentes a largo plazo, impulsando los precios al alza. La Golden Visa, aunque atrae inversión extranjera, también contribuye a la demanda y, por ende, a la subida de los precios. La lentitud en la construcción de nuevas viviendas agrava aún más el problema, creando un desequilibrio entre oferta y demanda.
