Ford ha reincorporado a ingenieros humanos a sus filas después de que sistemas de inteligencia artificial (IA) no cumplieran con los estándares de calidad requeridos. La empresa había implementado la IA para optimizar procesos, pero la tecnología demostró ser incapaz de igualar la precisión y experiencia de los ingenieros en las inspecciones. Esta decisión refleja las limitaciones actuales de la IA en tareas que demandan juicio y análisis complejos. Ford no especificó el número exacto de ingenieros recontratados, pero sí confirmó que la IA no reemplazó completamente las capacidades humanas. El incidente subraya la importancia de la supervisión humana incluso en la era de la automatización. La compañía continúa explorando el uso de la IA, pero ahora con un enfoque más realista y complementario al trabajo de sus empleados.