Un estudio reciente refuta el popular “regla de los cinco segundos”, que sugiere que la comida caída al suelo es segura para el consumo si se recoge en ese lapso de tiempo. Investigadores han demostrado que la transferencia de bacterias a los alimentos ocurre de forma casi instantánea, independientemente del tiempo de contacto con el suelo. El experimento, realizado en Grecia, desmiente la creencia de que unos pocos segundos previenen la contaminación. La rapidez con la que los microorganismos se adhieren a la comida depende de factores como la humedad y el tipo de superficie. La conclusión es que, aunque el tiempo de contacto sea breve, la comida caída al suelo ya está contaminada. Por lo tanto, el consumo de alimentos que han caído al suelo conlleva un riesgo para la salud.