El neurólogo Conrado Estol ha advertido que la capacidad de dormirse en menos de cinco minutos no debe considerarse un talento, sino una posible señal de falta de sueño acumulada. Estol enfatizó que este fenómeno indica un déficit crónico de descanso, más que una facilidad para conciliar el sueño. Subrayó la relevancia de adoptar hábitos saludables de sueño para asegurar un descanso reparador. Un buen descanso, según el especialista, es fundamental para optimizar el rendimiento diario. La rapidez para dormirse podría ser una respuesta del cuerpo a una necesidad extrema de reposo. El experto insta a prestar atención a la calidad y cantidad del sueño para evitar consecuencias negativas en la salud y el bienestar general.