Psicólogos y educadores demandan una atención sistemática al duelo en las aulas, más allá de situaciones de pérdida inmediata. Investigaciones revelan que más de tres cuartas partes de los menores de 16 años han experimentado la pérdida de un ser querido, ya sea familiar, amigo o incluso a través de la exposición a noticias trágicas. A pesar de la prevalencia del duelo infantil, el tema no está incluido en los planes de estudio obligatorios ni en la formación inicial de los maestros. El programa NOS Jeugdjournaal ha constatado que la mayoría de las escuelas primarias no ofrecen clases específicas sobre el manejo del duelo, y los protocolos existentes a menudo son insuficientes. La respuesta de cada escuela varía significativamente, con algunas prefiriendo dejar el tema en manos de las familias o evitarlo por completo. Expertos advierten que la falta de apoyo puede llevar a que uno de cada diez niños se atasque en el proceso de duelo, sufriendo consecuencias a largo plazo. La necesidad de una formación adecuada para los docentes y un enfoque más proactivo en el manejo del duelo en el entorno escolar es cada vez más evidente.
