Una parte considerable de la población finlandesa no alcanza los niveles recomendados de nutrientes esenciales. Según el estudio Finravinto 2017, realizado por el Instituto de Salud y Bienestar (THL), al menos una quinta parte de los ciudadanos consume cantidades insuficientes de vitamina E, calcio, selenio y zinc. La situación es aún más preocupante en el caso del folato, donde dos tercios de los finlandeses presentan una ingesta deficiente. Estas carencias nutricionales pueden derivar en diversos problemas de salud a largo plazo. Ante este escenario, expertos en nutrición han emitido recomendaciones específicas sobre la alimentación necesaria para corregir estas deficiencias. El objetivo es asegurar que la dieta diaria cubra los requerimientos básicos de vitaminas y oligoelementos. De este modo, se busca prevenir complicaciones médicas mediante ajustes dietéticos precisos.
