Los principales fabricantes de automóviles europeos, Renault, Stellantis y Volkswagen, han propuesto un nuevo enfoque para determinar el contenido europeo en los vehículos eléctricos. En una comunicación a los diputados europeos, solicitan que se considere como europeo solo el valor añadido generado dentro de la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo. Esta propuesta establece un umbral de contenido europeo del 70%, dejando un 30% para componentes de países terceros. Aunque Marruecos quedaría excluido del cálculo del 70%, aún podría participar en las cadenas de suministro gracias a ese margen del 30%. La medida busca equilibrar los objetivos de autonomía estratégica con la necesidad de mantener cadenas de valor eficientes y competitivas. Los fabricantes argumentan que esta flexibilidad es crucial para la viabilidad de la industria automotriz europea en la transición hacia la movilidad eléctrica.