La Unión Europea ha decidido modificar la directiva relativa a la denominación de los productos de desayuno. Hasta ahora, según la legislación comunitaria, existía una distinción técnica estricta entre lo que se denomina mermelada y confitura. Esta normativa afectaba especialmente a la clasificación de frutas como frambuesas, cerezas y ciruelas. Con el cambio implementado, se elimina la rigidez de estas definiciones legales. El objetivo es simplificar la terminología utilizada en el etiquetado de estos productos. Esta medida impacta directamente en el mercado alemán, donde la distinción generaba confusión. A partir de ahora, el uso de ambos términos será más flexible bajo el derecho europeo.