El nuevo Pacto Europeo sobre Migración y Asilo ha entrado en vigor, marcando un cambio significativo en la gestión de flujos migratorios dentro de la Unión Europea. Este acuerdo establece un nuevo marco para abordar la inmigración irregular y el asilo, incluyendo procedimientos más rápidos en las fronteras y un mayor intercambio de información entre los estados miembros. Una de las disposiciones clave permite a los países, como Croacia, solicitar una exención de la obligación de acoger a solicitantes de asilo. La solicitud de exención se basaría en circunstancias específicas y requeriría la aprobación de la UE. El pacto también introduce un mecanismo de solidaridad obligatoria, aunque con flexibilidad para los estados miembros. Se espera que el acuerdo genere debate sobre su implementación y su impacto en las políticas migratorias nacionales. La aplicación del pacto busca equilibrar la responsabilidad y la solidaridad entre los países de la UE.