Kersti Kivirüüt argumenta que la enseñanza de la historia desde múltiples perspectivas es crucial para el desarrollo de una identidad cívica sólida en Estonia. Esta metodología permite a los jóvenes diferenciar entre la memoria familiar, la propaganda y la historia basada en pruebas verificables. Al analizar el pasado desde diversos ángulos, los estudiantes pueden formar una comprensión más completa y matizada de los eventos históricos. Esta comprensión, a su vez, fortalece su conexión con el estado-nación. Kivirüüt subraya que este enfoque educativo promueve una ciudadanía informada y crítica, capaz de analizar la información de manera objetiva. Finalmente, las lecciones multiperspectivas contribuyen a una identidad nacional más resiliente y fundamentada en el conocimiento.