Diversos tribunales en Corea del Sur presentan diferencias en cuanto al momento en que el expresidente Yoon Suk-yeol comenzó a prepararse para la imposición de la ley marcial en diciembre de 2023. Las investigaciones judiciales sugieren que los preparativos podrían haberse iniciado al menos desde 2023, aunque las fechas exactas varían según la instancia judicial. Esta discrepancia se centra en el caso del presunto intento de rebelión del 12 de diciembre. La controversia gira en torno a la interpretación de las pruebas presentadas y la evaluación de la gravedad de las acciones del expresidente. Las diferentes sentencias en apelación reflejan la complejidad del caso y la dificultad para establecer una línea de tiempo precisa. La situación ha generado debate público sobre el alcance de los poderes presidenciales y el estado de derecho en Corea del Sur. Se espera que la resolución final dependa de las decisiones de los tribunales superiores.