Dos altos exfuncionarios costarricenses, un exministro de Seguridad y un exfiscal general, han expresado serias preocupaciones sobre la posibilidad de que el gobierno utilice software espía en secreto. Argumentan que permitir tal práctica, bajo la justificación del secreto de Estado, representa una amenaza directa a las libertades civiles. Ambos profesionales advierten que esta estrategia podría derivar en violaciones similares a las que se han visto en regímenes autoritarios como Cuba y la antigua URSS. Señalan que el uso indiscriminado de software espía socava los principios democráticos y el derecho a la privacidad de los ciudadanos. Subrayan la importancia de salvaguardar las libertades individuales y evitar la creación de un ambiente de vigilancia masiva. Consideran que el debate público y la transparencia son cruciales para prevenir abusos de poder.