La cebollina, un ingrediente tradicionalmente asociado a platos sencillos, está experimentando un auge inesperado en la alta gastronomía. Restaurantes con estrellas Michelin están incorporando esta hierba, antes considerada básica, en sus menús más sofisticados. Este cambio refleja una tendencia culinaria hacia la revalorización de ingredientes locales y de temporada. El uso de la cebollina permite a los chefs explorar nuevos sabores y texturas, sorprendiendo a los comensales. Aunque común en huertos domésticos, su presencia en restaurantes de lujo plantea interrogantes sobre el valor percibido de los alimentos. Este fenómeno podría indicar un cambio en la percepción de la cebollina, pasando de ser un simple adorno a un componente esencial en la cocina de vanguardia.
