La campaña del candidato presidencial Iván Cepeda ha rechazado categóricamente las acusaciones de presiones armadas para obtener votos en áreas afectadas por el conflicto armado colombiano. Estas acusaciones provienen de la campaña de su rival, Rodolfo Hernández, liderada por Miguel Ángel del Río (De la Espriella). La campaña de Hernández ha centrado sus denuncias en lo que denominan “voto fusil”, alegando intimidación a votantes por parte de grupos armados ilegales. Cepeda califica estas afirmaciones como una “invención de la extrema derecha” y busca desacreditar las acusaciones. La Silla Vacía reporta que la controversia se centra en la posible influencia de actores armados en el resultado de las elecciones. Hasta el momento, no existen pruebas independientes que corroboren las denuncias de la campaña de Hernández. El debate sobre la integridad del proceso electoral continúa intensificándose a medida que se acercan las elecciones.