Estudios clínicos recientes han confirmado la marcada preferencia de los gatos por el sabor del atún. La investigación se centró en identificar los compuestos específicos que desencadenan esta afinidad. Los resultados indican que los felinos son particularmente sensibles a los receptores umami presentes en el atún. Estos receptores gustativos, responsables de detectar el sabor "sabroso", se activan intensamente con este pescado. La investigación proporciona una explicación científica a un comportamiento felino ampliamente observado. Los hallazgos podrían tener implicaciones en el desarrollo de alimentos para gatos más atractivos y nutritivos.
