Bruselas se une a otras ciudades como Praga y París al prohibir las patinetas eléctricas compartidas a partir del próximo año. La decisión se basa en el creciente número de accidentes, con 666 heridos registrados en 2024, un aumento del 25% con respecto al año anterior. Además de los riesgos para la seguridad vial, las autoridades señalan que las patinetas obstruyen el paso en aceras y plazas. La fiscalía de la ciudad ha vinculado las patinetas con actividades delictivas, incluyendo al menos 25 tiroteos, ya que facilitan la huida de traficantes de drogas. Las empresas Bolt y Dott, operadoras de los servicios de alquiler, expresaron su decepción ante la medida, destacando el uso de sus patinetas por 150.000 usuarios anuales. A pesar de la controversia, la ministra de Movilidad defiende la prohibición argumentando que las lesiones por caídas con patinetas son más graves que con bicicletas y que el estacionamiento irregular dificulta la movilidad de personas vulnerables. Las bicicletas compartidas, por el momento, no se ven afectadas por esta regulación.