Un plato tradicional checo, conocido como "šimlena", está siendo redescubierto, especialmente en la región de Silesia. Este sencillo plato, de origen antiguo, se prepara con una mezcla de ingredientes que evoca fórmulas mágicas en su pronunciación, como "Dexempo krumplex… šimlena!". Aunque su nombre pueda sonar inusual, no se trata de insultos, sino de una denominación histórica para esta comida. La "šimlena" representa una parte del patrimonio culinario checo que se transmitió de generación en generación. Su resurgimiento busca preservar las tradiciones gastronómicas locales y ofrecer una experiencia culinaria auténtica. El plato, aunque poco conocido fuera de su región de origen, está ganando interés como un ejemplo de la riqueza de la cocina checa.
