Un fraile del monasterio de San Marcos en Florencia descubrió un antiguo manuscrito con una receta potencialmente precursora de la Coca-Cola. El padre Manuel Russo encontró el documento en los archivos de la farmacia del monasterio, que permaneció cerrada durante décadas. La receta detalla una bebida elaborada a partir de hojas de coca boliviana y nueces de cola. Este hallazgo sugiere que una fórmula similar pudo existir mucho antes de la creación de la popular bebida carbonatada. El fraile resalta la importancia histórica del descubrimiento, revelando una posible conexión entre la farmacia monástica y la invención de Coca-Cola. La receta abre interrogantes sobre los orígenes de la conocida bebida y sus posibles raíces en prácticas farmacéuticas medievales.