La creciente capacidad de la inteligencia artificial (IA) para realizar tareas académicas presenta un desafío fundamental para la evaluación del aprendizaje. El artículo, publicado por CIPER Chile, explora cómo redefinir la manera en que se mide la comprensión y el conocimiento de los estudiantes cuando las máquinas pueden generar respuestas y completar trabajos. Se plantea la necesidad de enfocarse en habilidades que la IA no puede replicar fácilmente, como el pensamiento crítico, la creatividad y la resolución de problemas complejos. La discusión se centra en cómo los educadores pueden adaptar sus métodos de evaluación para garantizar que los estudiantes realmente estén aprendiendo y no simplemente utilizando la IA para eludir el proceso educativo. La clave reside en diseñar tareas que requieran un entendimiento profundo y una aplicación original de los conceptos aprendidos, más allá de la mera reproducción de información. Se busca salvar el aprendizaje en un contexto donde la IA se convierte en una herramienta omnipresente.