El presidente polaco, Karol Nawrotzki, revocó la condecoración estatal más alta de Polonia, la Orden del Águila Blanca, previamente otorgada al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. Esta decisión se produjo después de que Ucrania nombrara una unidad militar en honor al Ejército Insurgente de Ucrania (UPA), un grupo armado de la Segunda Guerra Mundial. En respuesta, Zelenski devolvió la condecoración polaca, argumentando la necesidad de evitar interpretaciones divergentes sobre la historia. Tres altos funcionarios ucranianos siguieron su ejemplo en señal de solidaridad. La controversia radica en la percepción histórica del UPA: en Ucrania se le considera un grupo de resistencia contra la agresión soviética, nazi y polaca, mientras que Polonia lo acusa de haber masacrado a decenas de miles de polacos en la región de Volyn entre 1943 y 1945. Zelenski expresó su disposición a mantener el diálogo con Polonia y agradeció el apoyo polaco durante la invasión rusa. A pesar de la tensión, Polonia sigue siendo un aliado clave de Ucrania y un centro logístico de ayuda humanitaria.
