Un creciente número de jóvenes en Vietnam está adquiriendo fotografías y videos prefabricados que simulan viajes y experiencias de lujo para publicar en sus redes sociales. El costo de estos contenidos varía desde unas pocas decenas de miles de dongs hasta millones, dependiendo de la sofisticación de las imágenes. Esta práctica busca proyectar una imagen de estatus y éxito ante sus contactos en línea. El fenómeno refleja una preocupación por la percepción social y la construcción de una identidad digital idealizada. Expertos sugieren que esta tendencia puede estar impulsada por la presión social y la búsqueda de validación en plataformas digitales. La compra de estas imágenes se ha convertido en un servicio comercializado, respondiendo a la demanda de una generación conectada y enfocada en la imagen personal. Se observa una creciente industria dedicada a proveer este tipo de contenido visual.