Un equipo de científicos chinos ha descubierto el ámbar más antiguo del mundo verificado en la región de Xinjiang, al noroeste del país. Este hallazgo revela que plantas antiguas ya producían resina protectora hace 385 millones de años, mucho antes de la aparición de muchos grupos de animales que podrían haberlas dañado. El ámbar fue encontrado en vetas de carbón en West Junggar, una zona donde colisionaron y se fusionaron placas tectónicas antiguas. Este descubrimiento supera el registro anterior en aproximadamente 65 millones de años. El hallazgo desafía las concepciones previas sobre los orígenes de las plantas y su capacidad de autodefensa en la era paleozoica. El ámbar ofrece una ventana única al ecosistema terrestre de hace millones de años. La investigación podría proporcionar nuevas perspectivas sobre la evolución de las plantas y las interacciones ecológicas primigenias.