A pocas horas del inicio del Mundial de Qatar 2022, el esperado impulso al turismo y los viajes no se ha concretado. Los elevados costos de viaje, alojamiento y entradas están disuadiendo a muchos aficionados de asistir al evento. La industria hotelera y las aerolíneas estadounidenses reportan un impacto negativo debido a la menor afluencia de visitantes prevista. Analistas anticipaban un aumento significativo en el turismo relacionado con el Mundial, pero las cifras actuales no respaldan estas predicciones. La combinación de factores económicos y la ubicación geográfica de Qatar parecen ser los principales obstáculos. La falta de un aumento en el turismo podría tener consecuencias económicas para las empresas del sector en Estados Unidos y a nivel global. Se espera que el impacto económico final del torneo sea menor de lo inicialmente proyectado.