La FIFA ha exonerado al árbitro australiano Shaun Evans tras una investigación sobre un supuesto gesto extremista realizado durante el partido entre Alemania y otro equipo el domingo. La controversia surgió a raíz de una intensa reacción en redes sociales, donde los espectadores debatieron si el gesto era un símbolo de extrema derecha o una broma estudiantil popular en la década de 2000. La FIFA analizó videos y recopiló información para determinar la naturaleza del gesto. Tras el análisis, el organismo rector del fútbol mundial concluyó que no hay evidencia suficiente para sancionar al árbitro. La decisión pone fin a la polémica que rodeó al árbitro y le permite continuar participando en el torneo. El incidente subraya el escrutinio al que están sometidos los árbitros en los eventos deportivos internacionales, especialmente en la era de las redes sociales.
