El nuevo formato de la Copa Mundial, que considera el enfrentamiento directo y la clasificación de terceros, está generando controversia. Se argumenta que este sistema está creando partidos sin un verdadero componente competitivo, ya que algunos equipos ya tienen asegurada su clasificación o están matemáticamente eliminados. Esta situación abre la puerta a posibles cálculos y estrategias no basadas en el rendimiento deportivo en el campo. La BBC ha planteado interrogantes sobre la justicia del sistema al permitir resultados que no reflejan la verdadera capacidad de los equipos. La modificación busca premiar la consistencia, pero críticos señalan que desincentiva la lucha en las últimas jornadas de la fase de grupos. El debate se centra en si el nuevo formato beneficia o perjudica la integridad competitiva del torneo.