El incremento de las apuestas deportivas durante eventos como el Mundial genera preocupación entre especialistas en salud mental. Se advierte sobre el potencial desarrollo de adicciones y la relación entre las apuestas y problemas como la ansiedad y la depresión. Los expertos enfatizan que la emoción del fútbol puede disfrutarse plenamente sin la necesidad de apostar dinero. Se proponen estrategias para separar el entretenimiento deportivo del riesgo financiero, promoviendo un consumo responsable. La presión por recuperar pérdidas puede agravar los problemas de salud mental, especialmente en personas vulnerables. Se recomienda buscar ayuda profesional en caso de identificar comportamientos problemáticos relacionados con las apuestas. El objetivo es fomentar una experiencia futbolística sana y consciente.