El humo de los incendios forestales en Canadá se ha extendido a nuevas ciudades de Estados Unidos, afectando a aproximadamente 100 millones de personas. La calidad del aire se ha deteriorado significativamente, representando un riesgo para la salud pública. NBC News reporta que el humo está en movimiento, complicando la situación en varias regiones. Las autoridades recomiendan a los ciudadanos tomar precauciones, incluyendo limitar las actividades al aire libre y usar mascarillas. Esta situación sin precedentes plantea interrogantes sobre el impacto a largo plazo del cambio climático y la gestión de incendios forestales. Se espera que la situación persista mientras los incendios en Canadá continúen activos.