El Mundial de 1974 fue testigo de un evento histórico: el único enfrentamiento entre Alemania Occidental (RFA) y Alemania Oriental (RDA). La RFA se consagró campeona en su propio territorio, marcando un hito en su historia futbolística. Este torneo también significó la presentación oficial de la nueva Copa del Mundo, que reemplazó al trofeo Jules Rimet. Johan Cruyff, figura emblemática del fútbol, participó en el campeonato, aunque su desempeño se vio limitado a solo dos partidos. La victoria de Alemania Occidental sobre Alemania Oriental simbolizó las tensiones políticas de la Guerra Fría en el ámbito deportivo. El Mundial de 1974 es recordado tanto por el triunfo alemán como por el debut de un nuevo símbolo del fútbol mundial.