Un análisis reciente destaca cómo el uso de ciertas palabras puede socavar la credibilidad profesional, incluso en expertos con amplia experiencia. El ejemplo citado revela una consultora senior que, al presentar una recomendación elaborada, utilizó frases ambiguas como “quizás deberíamos considerar”. Este lenguaje indeciso, aunque sutil, resta fuerza a la autoridad y convicción del mensaje. La autora argumenta que expresiones como "solo", "quizás", "creo", "un poco", "solo pienso", "tal vez" y "simplemente" pueden proyectar inseguridad. Eliminar estas palabras y adoptar un tono más directo y asertivo fortalece la comunicación y la percepción de competencia. La claridad y precisión en el lenguaje son cruciales para transmitir confianza y asegurar que las ideas sean recibidas con el peso que merecen.