La fábrica de Volkswagen en Osnabrück, Alemania, ha sido salvada de posibles recortes gracias a una inversión de la empresa israelí Aurelius, especializada en defensa y ciberseguridad. Aurelius ha llegado a un acuerdo para producir sistemas de defensa, incluyendo componentes del Iron Dome, en la planta alemana para su distribución en Europa. Volkswagen se encuentra en una situación financiera difícil, con planes para recortar 50.000 empleos y cerrar potencialmente cuatro fábricas. Esta adquisición asegura la continuidad de al menos una de estas fábricas, salvando 1400 de los 1800 puestos de trabajo existentes en Osnabrück, en el estado federado de Baja Sajonia. Aunque los detalles específicos de los cambios en la fábrica aún no están claros, la operación se presenta como un paso importante hacia un futuro industrial renovado para la localidad. El CEO de Volkswagen, Oliver Blume, ha destacado la experiencia y dedicación de los empleados de Osnabrück.

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