El consumo de vitamina C es ampliamente recomendado para fortalecer el sistema inmunológico, pero genera dudas en algunos consumidores. Existe preocupación sobre posibles efectos secundarios a largo plazo, como problemas renales o irritación gástrica. La inquietud surge de la acidez inherente a este nutriente, que puede exacerbar condiciones preexistentes en el estómago. Expertos señalan que, en general, la vitamina C es segura para la mayoría de las personas cuando se consume en las dosis recomendadas. Sin embargo, individuos con sensibilidad estomacal o problemas renales deben consultar a un médico antes de suplementarse. Es importante recordar que la dosis óptima varía según las necesidades individuales y el estado de salud.
