En las remotas montañas de Ngọc Linh, cubiertas de niebla y hogar de valiosas plantas de ginseng consideradas un tesoro nacional, un grupo de personas se dedica a proteger estos recursos. Estos guardianes construyen refugios a más de 2.000 metros de altitud para vigilar constantemente las plantaciones de ginseng. Su labor consiste en prevenir el robo, proteger las plantas de animales salvajes y controlar la especulación que amenaza la región montañosa de Đà Nẵng. Actúan como una barrera humana, dedicándose a la preservación de este valioso recurso natural. Su trabajo es silencioso pero esencial para la sostenibilidad de la zona y la protección del ginseng nacional. Enfrentan desafíos constantes para salvaguardar este tesoro de la codicia y los peligros del entorno.
