El gobierno vietnamita ha establecido nuevas regulaciones para la inversión en aeropuertos. Las empresas que operen aeropuertos deberán tener un capital social mínimo de 100 mil millones de dongs vietnamitas (aproximadamente 3.8 millones de dólares). Se ha fijado un límite máximo del 30% para la participación de capital extranjero en estas empresas. Esta medida busca mantener un control nacional sobre la infraestructura aeroportuaria clave. Las nuevas normas buscan equilibrar la necesidad de inversión con la seguridad nacional y la soberanía económica. Se espera que estas regulaciones impacten futuras asociaciones y proyectos de desarrollo aeroportuario en Vietnam. El objetivo es asegurar que la gestión y el desarrollo de los aeropuertos permanezcan bajo la influencia principal de entidades vietnamitas.
