Vietnam está considerando un cambio en su sistema de admisión a la educación superior, alejándose de la dependencia exclusiva de los exámenes de ingreso. La experiencia internacional y las necesidades de desarrollo de la fuerza laboral sugieren la necesidad de un enfoque más diversificado. Se propone combinar la evaluación basada en exámenes con otros métodos de selección, como la revisión de expedientes académicos. Esta reforma busca una evaluación más completa de los candidatos, más allá del rendimiento en un único examen. El objetivo es alinear el sistema educativo con las demandas del mercado laboral y promover la innovación pedagógica. La transición implica un debate sobre la mejor manera de implementar este modelo híbrido y garantizar la equidad en el acceso a la educación superior.
