Alexis Alzuru argumenta que la creencia de que los venezolanos habían perdido su capacidad de actuar colectivamente es falsa. Por mucho tiempo, se difundió la idea de que la polarización y la desconfianza habían destruido el tejido social del país. Sin embargo, un reciente evento demostró lo contrario, revelando una capacidad latente de unidad. Alzuru afirma que sesenta segundos fueron suficientes para desmentir esta percepción negativa. Este hecho sugiere que el espíritu colectivo y la capacidad de organización siguen presentes en la sociedad venezolana. La publicación de TalCual destaca la importancia de este cambio y la necesidad de replantear las narrativas sobre la situación social y política en Venezuela.