Raúl Arancibia, exfiscal de la región de Tarapacá, reveló que las autoridades venezolanas ignoraron sus reiterados pedidos de colaboración judicial. Arancibia fue el primer funcionario en denunciar la operatividad del Tren de Aragua (TDA) en territorio chileno. Durante su gestión, el exfiscal trabajó en el establecimiento de alianzas estratégicas para combatir esta organización criminal. Sin embargo, el silencio sistemático proveniente de Venezuela dificultó significativamente el avance de las investigaciones. Esta falta de respuesta institucional impidió el intercambio de información clave sobre la estructura del grupo. El testimonio pone de relieve las barreras diplomáticas y judiciales en la lucha contra el crimen transnacional. El caso subraya la complejidad de perseguir redes criminales cuando no existe cooperación entre Estados.
