Hernán Gil, de 43 años, se ha convertido en un símbolo de esperanza en Venezuela después de ser rescatado con vida tras ocho días atrapado bajo los escombros de un centro comercial en La Guaira, tras el devastador terremoto. Gil, quien trabajaba como vigilante de seguridad, relató a la AFP que se encontraba en su cabina cuando el edificio de ocho pisos colapsó, protegiéndolo milagrosamente. Recuerda haber escuchado una advertencia sobre un temblor momentos antes del derrumbe. Vivió horas de angustia en la oscuridad, sintiendo réplicas y con dificultades para respirar. Gil atribuye su supervivencia a la fe y a la oración constante. El número de fallecidos por el terremoto ha aumentado a 3.342, con más de 16.470 heridos, y miles de personas siguen desaparecidas.