La intensa guerra de precios en el mercado de vehículos 0 km ha provocado una disminución sin precedentes en los valores de los automóviles usados. A diferencia de los vehículos nuevos, donde el precio de venta real es inferior al publicado, los usados experimentan rebajas aún mayores. Esta situación se debe a la falta de precios de referencia claros en ambos mercados, complicando la transacción para compradores y vendedores. La competencia agresiva en la venta de autos nuevos impacta directamente en el mercado de segunda mano, presionando los precios a la baja. Los consumidores pueden encontrar oportunidades de compra, pero deben estar informados sobre los valores reales del mercado. Para los vendedores, es crucial ajustar las expectativas de precio para concretar una venta. La transparencia en la valoración se vuelve fundamental en este contexto de volatilidad.