El Secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, advirtió este domingo sobre la inminente aplicación de un severo paquete de sanciones secundarias contra Irán, describiéndolo como un "Día D" económico. Esta expansión de las sanciones busca aumentar la presión económica sobre el gobierno iraní. La medida tiene como objetivo restringir aún más las transacciones financieras y comerciales de Irán con otros países. Bessent no detalló los alcances específicos de las nuevas sanciones, pero enfatizó su impacto potencialmente devastador en la economía iraní. Se espera que estas acciones intensifiquen las tensiones entre Washington y Teherán. Analistas sugieren que el objetivo principal es forzar a Irán a negociar un nuevo acuerdo nuclear. La administración Trump continúa su política de máxima presión contra Irán.