Estados Unidos planea retirar aproximadamente un tercio de sus aviones de combate y buques de guerra desplegados en Europa para apoyar las operaciones de la OTAN. Esta reducción de fuerzas, reportada por la agencia Yonhap, ha generado preocupación sobre una posible brecha en la defensa del flanco oriental de la alianza. La decisión estadounidense se produce en un contexto de reevaluación de prioridades estratégicas y posibles reasignaciones de recursos. Aunque no se han especificado las razones exactas, analistas sugieren que podría estar relacionada con el enfoque en otras regiones, como el Indo-Pacífico. La OTAN aún no ha emitido una declaración oficial sobre el impacto de esta retirada. La medida podría requerir que los países europeos asuman una mayor responsabilidad en su propia defensa. Se espera que la implementación de esta reducción se realice gradualmente.